Desarrollo de Aplicaciones

El sector tecnológico no para y está en constante evolución aglutinando soluciones tecnológicas de todo tipo. Un claro ejemplo es el sector de las APIs (Interfaces de Programación de Aplicaciones) que potencian la comunicación entre diferentes sistemas de software.

Una API o interfaz es un conjunto de reglas y definiciones que permite que diferentes aplicaciones de software se comuniquen entre sí. Se trata de una forma estandarizada de exponer ciertas funciones o datos de una aplicación para que otras aplicaciones puedan utilizarlas sin necesidad de conocer los detalles internos de cómo funcionan esas funciones o cómo se gestionan las bases de datos.

Las APIs son fundamentales en el desarrollo de software moderno, debido a que aportan su capacidad para mejorar la eficiencia, la escalabilidad y la flexibilidad de las aplicaciones. En todo este contexto se puede profundizar cursando los estudios de un FP en Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma.

 

Tipos de API más comunes

Existen varios tipos de administración de APIs que se utilizan para facilitar la comunicación entre diferentes sistemas o aplicaciones. Cada tipo de API tiene sus propias características y se adapta mejor a ciertos tipos de aplicaciones y necesidades. Algunos de los tipos más comunes de APIs son:

  • RESTful API (Representational State Transfer): Las APIs RESTful se basan en los principios de REST, que es un estilo arquitectónico para diseñar sistemas distribuidos. Utilizan métodos HTTP estándar como GET, POST, PUT, DELETE para realizar operaciones CRUD (Crear, Leer, Actualizar, Eliminar) en recursos. Los recursos son representados por URLs y generalmente se intercambian datos en formato JSON o XML. Las APIs RESTful son conocidas por ser simples, escalables y fáciles de entender.
  • SOAP API (Simple Object Access Protocol): Las APIs SOAP utilizan un protocolo estándar basado en XML para intercambiar información entre aplicaciones. Utilizan un conjunto definido de reglas y estándares para la comunicación, incluyendo el uso de WSDL (Web Services Description Language) para describir la funcionalidad de la API. SOAP es más formal y estructurado que REST, con soporte integrado para seguridad y transacciones, pero puede ser más complejo de implementar y menos ligero en términos de sobrecarga de datos.
  • GraphQL (Graph Query Language): GraphQL es un lenguaje de consulta y una especificación para APIs desarrollada por Facebook. A diferencia de REST, donde se acceden a recursos específicos mediante URLs predefinidas, en GraphQL los clientes pueden especificar exactamente los datos que necesitan. Esto permite a los clientes solicitar múltiples recursos en una sola llamada a la API y recibir solo los datos solicitados, lo que puede ser más eficiente en términos de uso de red y rendimiento en comparación con REST.

 

Cómo utilizar APIs en Aplicaciones

En la integración de servicios web de las APIs cada vez hay más facilidad y accesibilidad en la conexión. Te lo explicamos en tres pasos:  

  • 1. Identificación de la API. Primero, necesitas identificar la API que deseas integrar en tu aplicación. Esto podría ser una API pública proporcionada por un servicio en línea (por ejemplo, Google Maps API, Twitter API, etc.) o una API privada desarrollada internamente dentro de tu organización.
  • 2. Obtención de credenciales de acceso. Algunas APIs requieren autenticación para acceder a ellas. Deberás registrarte en el servicio y obtener credenciales como una clave API o un token de acceso.
  • 3. Uso de la documentación. La mayoría de las APIs vienen con documentación detallada que describe cómo interactuar con ellas. Esto incluye la URL base de la API, los endpoints disponibles, los parámetros aceptados y los formatos de datos esperados.

Hay muchos ejemplos de APIs en este ámbito. Uno de ellos es el de la integración de mapas en una aplicación, donde la API utilizada es Google Maps. Un claro ejemplo es el de una app de entrega de alimentos que necesita mostrar la ubicación de los restaurantes en un mapa. 

En resumen, las APIs son esenciales para la integración y el consumo de servicios web, permitiendo que las aplicaciones se comuniquen de manera eficiente y compartan funcionalidades o datos sin necesidad de conocer los detalles internos de cada sistema. Eso sí, este ámbito tiene varios aspectos a debatir sobre las consideraciones de seguridad que deben tenerse en cuenta al trabajar con APIs como la autenticación, la autorización y la protección contra ataques.