Anatomía y CitodiagnósticoAlumnos del centro educativo Arangoya en case de FP superior de Anatomía Patológica y citodiagnóstico

Si hay una maquinaria diseñada al milímetro y que esconde multitud de maravillosos secretos esa es la del cuerpo humano. Conocer y desvelar la causa de los procesos que se producen en el organismo ha sido, es y será un desafío para el hombre, que a medida que profundiza sobre ellos, se percata de la complejidad y belleza del cuerpo humano. 

La anatomía funcional se centra en comprender cómo la estructura del cuerpo humano está directamente relacionada con su función. En lugar de estudiar simplemente la disposición de los órganos y tejidos, la anatomía funcional explora cómo estas estructuras trabajan juntas para realizar funciones específicas y mantener el equilibrio del organismo. Todavía hoy en día aparecen nuevos estudios que fascinan a la sociedad sobre cómo puede estar la maquinaria del ser humano tan compenetrada con los millones de procesos que se dan dentro del cuerpo de una persona.  

Los profesionales de la salud deben comprender la relación entre la anatomía y la función en el cuerpo humano con el fin de poder saber tratar, curar, prescribir y prevenir. Un FP de Anatomía Patológica te pone en el camino adecuado para dominar esta especialidad.  

 

Las claves para entender la anatomía funcional

Aquí te detallamos algunos aspectos clave de la anatomía funcional y que te ayudarán a comprender mejor las causas y consecuencias de muchos procesos que se producen en el interior de tu cuerpo. 

    • Relación entre estructura y función. La anatomía funcional explora cómo la forma de una estructura determina su función y viceversa. Por ejemplo, la forma de las articulaciones y ligamentos está diseñada para permitir ciertos tipos de movimiento humano.
    • Sistemas y órganos. Se estudia cómo los sistemas del cuerpo (como el sistema nervioso, cardiovascular, aparato locomotor, músculos profundos…) y sus órganos individuales trabajan juntos para realizar funciones específicas, como crear movimiento, la digestión y la percepción sensorial. Conocer los detalles de la estructura, función y palpación de estos sistemas es fundamental.
    • Células y tejidos. Examina cómo las células individuales, así como los tejidos formados por grupos de células, desempeñan roles especializados para mantener la función del organismo.
    • Homeostasis. La anatomía funcional considera cómo las diferentes partes del cuerpo colaboran para mantener un equilibrio interno constante, conocido como homeostasis, crucial para la supervivencia y el funcionamiento saludable del organismo.
    • Adaptaciones y variaciones. Explora cómo ciertas estructuras anatómicas han evolucionado para adaptarse a las necesidades específicas de un organismo o especie. También reconoce las variaciones individuales en la anatomía humana que pueden existir entre diferentes personas. 
    • Fisiología comparada. Al comparar las estructuras y funciones de diferentes especies, la anatomía funcional ayuda a comprender las similitudes y diferencias en la evolución de los sistemas biológicos.
    • Aplicaciones clínicas. En el ámbito clínico, la anatomía funcional es fundamental para comprender cómo las alteraciones en la estructura de un órgano o sistema pueden afectar su función y contribuir a condiciones patológicas. Esto es esencial para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.
    • Interdisciplinariedad. La anatomía funcional a menudo se entrelaza con otras disciplinas como la fisiología, la biomecánica, la anatomía de superficie y la neurociencia para obtener una comprensión completa de cómo opera el cuerpo humano y la amplitud de movimiento que tiene. 

 

La anatomía funcional proporciona una perspectiva dinámica que va más allá de la simple descripción de las estructuras anatómicas, centrándose en cómo estas estructuras interactúan para mantener la vida y permitir funciones específicas en el organismo. Esta interconexión fabulosa entre todos nuestros órganos y parte del cuerpo es el objeto de estudio de la anatomía funcional.